viernes, 16 de marzo de 2012

Pushkar

 
Hola a todos y bienvenidos al Norte de India.

El tren entre Mumbai y Jaipur tarda 19 horas. Estoy triste por la despedida de Dhwani. Pero ya sabéis que la suerte siempre me acompaña. Los trenes sleeper suelen tener 6 camas por compartimento. Pues entre otros, he compartido vagón con José (Argentina) y Sirine (París), una pareja encantadora que viajan al Rajasthan. Durante el viaje hemos compartido momentos de charla, cigarrillos a escondidas en la puerta del tren, un par de cervezas y hemos cambiado libros. Me han caído tan bien, que he cambiado mi destino y he bajado 3 horas antes de Jaipur, ya que todo el mundo dice que Jaipur no es muy bonito. Quizás me pierda algo, pero mejor disfrutar de buena compañía ¿no? Además, Sarah y Sammy me esperan en Pushkar, pueblo al que nos dirijimos nada más parar en la estación de Ajmer.

Al llegar a Pushkar buscamos alojamiento. Los albergues más baratos estaban ocupados, y solo había una habitación que cedí a la parejita para alojarme en una furgoneta que me ofrecieron por tan solo 50 rupias. La verdad es que la alquilé por una noche, pero era tan cómoda y barata, que decidí quedarme las 3 noches que pasé en Pushkar. Lo mejor de todo fue que mi albergue era como una comunidad hippie hispanoparlante, e hice amistad con un montón de gente. Había gente de Madrid, Argentina, Francia, La Garrotxa, Tarragona... Y cada uno con su artesanía. En el albergue compartimos aprendizajes, haciamos macramé que después se vende para financiar el viaje, enseñé rumba a un chico que se estaba fabricando su propia mochila. Me ha encantado disfrutar del ambiente de este albergue. Además, allí conocí a Eddie, amigo de Mariano (el chico Argentino que conocí en Mahabalipuram) y me dijo que Mariano llegaría a la mañana siguiente. Es gracioso porque te vas encnontrando con gente que ya conoces a los largo del viaje. También me encontré con unos chicos que conocí en Goa, y estuvimos compartiendo unos buenos momentos.

Pushkar es un pueblito sagrado muy pequeño que rodea un laguito. Al ser un pueblo sagrado está prohibida la carne, el huevo y el alcohol en todo el pueblo, aunque encontramos un bar que servían cerveza ilegal. En este pueblo nació Brahma, el creador del universo, que lanzó una flor de loto y creó el precioso lago. Es el único sitio en la india donde se puede encontrar un temlo de adoración a Brahma, ya que no es un dios al que se le suela rezar, ya que los hinduistas prefieren dioses con funciones más concretas. No se que tiene Pushkar, que engancha. Tiene un encanto especial, al que los espiritualistas llaman energía o powerfull. La verdad es que es un lugar que te hace sentir bien. Alrededor del lago hay templos, casas  y sobretodo milles de tiendas muy baratas para comprar todo tipo de artículos del Rajasthan, desde joyas, piedras, ropa, cogines, babuchas, saris, pasminas,...

Además, Pushkar es el pueblo de los camellos. Se ofrecen paseos en camello por las afueras del pueblo, y en octubre hay una gran fiesta en el pueblo donde los camellos hacen carreras y exibiciones. También hay un templo de los Sijs. Los Sijs es una religión minoritária del Norte de la India, que en su mayoría son adinerados, lucen coloridos turbantes de más de 6 metros perfectamente colocados y grandes bigotes con las puntas hacia arriba. Sus gentes son amables y acogedoras, sonrientes y curiosos por conocer sobre otras culturas. En la visita al templo Sij disfrutamos de la espectacularidad del edificio. Además, si uno acude para comer o dormir, se le ofrece de forma gratuita sin importar la procedencia, religión, raza o clase social. Todo el mundo es bienvenido. Durante la visita asistimos a una especie de misa, donde se rezaba a un gran libro en el que estaban las escrituras sagradas. Se nos permitió seguir la ceremonia como si fueramos Sijs.

Después de tres dias de relax, relacionarme con viajeros de todo el mundo, me despedí de mis nuevos amigos para tomar rumbo a Bundi, un pueblo antiguo que me habian recomendado. Ahora viajo sin guía, hago caso de la gente. Más aventura, Más diversión.

 Mirad que gracioso el cartel que encontre en una tienda










2 comentarios:

  1. Bueno, bonito barato....Bueno bonito, barato......

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  2. Ya tenía ganas de ver la furgoneta, la verdad es que no pinta nada mal! Tráeme un camellito de esos cuando vuelvas... són tan bonitos...!

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