viernes, 16 de marzo de 2012

Pushkar

 
Hola a todos y bienvenidos al Norte de India.

El tren entre Mumbai y Jaipur tarda 19 horas. Estoy triste por la despedida de Dhwani. Pero ya sabéis que la suerte siempre me acompaña. Los trenes sleeper suelen tener 6 camas por compartimento. Pues entre otros, he compartido vagón con José (Argentina) y Sirine (París), una pareja encantadora que viajan al Rajasthan. Durante el viaje hemos compartido momentos de charla, cigarrillos a escondidas en la puerta del tren, un par de cervezas y hemos cambiado libros. Me han caído tan bien, que he cambiado mi destino y he bajado 3 horas antes de Jaipur, ya que todo el mundo dice que Jaipur no es muy bonito. Quizás me pierda algo, pero mejor disfrutar de buena compañía ¿no? Además, Sarah y Sammy me esperan en Pushkar, pueblo al que nos dirijimos nada más parar en la estación de Ajmer.

Al llegar a Pushkar buscamos alojamiento. Los albergues más baratos estaban ocupados, y solo había una habitación que cedí a la parejita para alojarme en una furgoneta que me ofrecieron por tan solo 50 rupias. La verdad es que la alquilé por una noche, pero era tan cómoda y barata, que decidí quedarme las 3 noches que pasé en Pushkar. Lo mejor de todo fue que mi albergue era como una comunidad hippie hispanoparlante, e hice amistad con un montón de gente. Había gente de Madrid, Argentina, Francia, La Garrotxa, Tarragona... Y cada uno con su artesanía. En el albergue compartimos aprendizajes, haciamos macramé que después se vende para financiar el viaje, enseñé rumba a un chico que se estaba fabricando su propia mochila. Me ha encantado disfrutar del ambiente de este albergue. Además, allí conocí a Eddie, amigo de Mariano (el chico Argentino que conocí en Mahabalipuram) y me dijo que Mariano llegaría a la mañana siguiente. Es gracioso porque te vas encnontrando con gente que ya conoces a los largo del viaje. También me encontré con unos chicos que conocí en Goa, y estuvimos compartiendo unos buenos momentos.

Pushkar es un pueblito sagrado muy pequeño que rodea un laguito. Al ser un pueblo sagrado está prohibida la carne, el huevo y el alcohol en todo el pueblo, aunque encontramos un bar que servían cerveza ilegal. En este pueblo nació Brahma, el creador del universo, que lanzó una flor de loto y creó el precioso lago. Es el único sitio en la india donde se puede encontrar un temlo de adoración a Brahma, ya que no es un dios al que se le suela rezar, ya que los hinduistas prefieren dioses con funciones más concretas. No se que tiene Pushkar, que engancha. Tiene un encanto especial, al que los espiritualistas llaman energía o powerfull. La verdad es que es un lugar que te hace sentir bien. Alrededor del lago hay templos, casas  y sobretodo milles de tiendas muy baratas para comprar todo tipo de artículos del Rajasthan, desde joyas, piedras, ropa, cogines, babuchas, saris, pasminas,...

Además, Pushkar es el pueblo de los camellos. Se ofrecen paseos en camello por las afueras del pueblo, y en octubre hay una gran fiesta en el pueblo donde los camellos hacen carreras y exibiciones. También hay un templo de los Sijs. Los Sijs es una religión minoritária del Norte de la India, que en su mayoría son adinerados, lucen coloridos turbantes de más de 6 metros perfectamente colocados y grandes bigotes con las puntas hacia arriba. Sus gentes son amables y acogedoras, sonrientes y curiosos por conocer sobre otras culturas. En la visita al templo Sij disfrutamos de la espectacularidad del edificio. Además, si uno acude para comer o dormir, se le ofrece de forma gratuita sin importar la procedencia, religión, raza o clase social. Todo el mundo es bienvenido. Durante la visita asistimos a una especie de misa, donde se rezaba a un gran libro en el que estaban las escrituras sagradas. Se nos permitió seguir la ceremonia como si fueramos Sijs.

Después de tres dias de relax, relacionarme con viajeros de todo el mundo, me despedí de mis nuevos amigos para tomar rumbo a Bundi, un pueblo antiguo que me habian recomendado. Ahora viajo sin guía, hago caso de la gente. Más aventura, Más diversión.

 Mirad que gracioso el cartel que encontre en una tienda










De Vuelta a Mumbai

 
Hola a Todos!

Ya estoy de vuelta en Mumbai. En primer lugar os voy a explicar lo que sentí al volver a pisar la ciudad. Todo lo que en mi primera visita me sorprendía había desaparecido. La ciudad se me hizo cómoda, encantadora, limpia, ordenada... ¿Como puede ser si mi primera vez era todo un desastre? ¿Me estaré convierteindo un poco en Indio? Jajajaja. Creo que llevo tantos días, he visitado tantos lugares tan diferentes, que Mumbai se me antoja comodo y agradable.
 
Dhwani quiso venir a recibirme al aeropuerto, me esperaba en un rickshaw para empezar con una lección de como viajar por la ciudad como un verdadero Mumbaicar. Compramos bonos de transporte y aprendí a utilizarlos. Aprendí a subir a taxis sin ser timado y a espantar a los acosantes vendedores de la ciudad. Dhwani me acompañó al albergue de un amigo suyo, que estudía musica en su misma escuela. Me ofreció una cama limpia en habitación compartida a un precio muy baratito, y nos metimos en una habitación donde él tocaba el Uquelele y ella cantaba, una preciosa audición de música clásica india. Una vez instalado fue hora de pasear.

La verdad es que es muy diferente pasear solo por la ciudad o acompañado de alguien que vive aquí. Dhwani me llevó a explorar los difrentes mercados de comida, de ropa, de joyería,... Me enseñó los difrentes museos de la ciudad, me explicaba el significado de todo, las historias, las leyendas, los mitos... Y lo mejor de toda esta avalancha cultural es que vino acompañada de una fuerte dosis de humor, las risas y alegría han sido contínuas en estos 5 días.

Dhwani me presentó a su familia de forma progresiva. Primero conocí a sus padres en el albergue de vacas. Se trata de un lugar dnde acogen y cuidan cerca de 300 vacas, y por la mañana y por la tarde la gente acude para darles de comer. El padre de dhwani me ofrecía hierbas, masa de cereal y maíz fresco para que las vacas comieran de mi mano. Os recomiendo lo experiencia de sentir la enorme y aspera lengua de la vaca lamiendo toda tu mano. Luego fuimos a ver a las vaquitas jovenes, que viven apartadas. Éstas estaban llenas y no quisieron comer. Cuando todas las vacas habían comido, los padres de Dhwani me llevaron en su bonito coche a un restaurante, a tomar un fuerte merienda a base de dosas y tortillas de cebolla. Después me invitaron a ver su casa y compartir un buen momento conociendolos. Aquí mre presentaron al hermano de Dhwani. La curiosidad por saber de mi vida en España no cesó en los 5 días que les visité, porque cada día al anochecer ibamos a la casa para compartir momentos divertidos. En casa de los Pandya (es el apellido familiar), aprendí a hacer el famoso Chay, ayudé en la elaboración de alguna recetilla e hicimos zumos naturales. También compartimos momentos de música, ya que en India es algo muy importante. Yo toqué la guitarra y una especie de piano de aire, mientras que Dhwani y su padre cantaban. Intentamos fusionar flamenco con clasica india pero no funcionó muy bien, creo que por falta de tiempo. Otra de las cosas divertidas que hicimos fue ver la famosa película (no recuerdo el nombre) de Bollywood que se rodó en España. Está grabada en Hindi, así que Dhwani me fue explicando un poco lo que pasaba. Os la recomiendo, ya que salen paisajes de la Costa Brava como Cadaqués, Empuriabrava, el barrio Gótico de Barcelona, la Tomatina de Bunyol, lo San Fermines de Pamplona, y un tablao flamenco andalúz. Todos estos escenarios combinados con música india y española. Os la recomiendo. Si os da palo ver la peli entera buscad en Youtube la canción de Señorita, os reireis un rato. Bueno, en resumen tengo que decir que los Pandya me han tratado genial, son una familia de lo más agradable. ¡Dhanyavad Pandya Family! I miss you. You can come to Spain whenever you want.

El penúltimo día conocí dos Pandya más, Niha (hermana de Dhwani) y Soham (Hijo de Niha). Niha vino a pasear con Dhwani y conmigo en un parque natural a las afueras de Bombay. Estuvimos visitando unas cuevas budistas excavadas en roca, y una zona con animales tipo bamby, águilas, pavos reales,... Niha es una chica super agradable que me acogió en su casa y me trató como un rey. Me propuso dejar el albergue y dormir en su casa la última noche. Estuvimos jugando con Soham a la guerra de almohadas y al tres en raya, pero siempre me ganaba, es un niño muy inteligente. Y al día siguiente disfruté del Holy con Niha, Soham y Dhwani.

Os voy a hablar un poco del Holy. Es una fiesta que se celebra en toda la India para dar la bienvenida a la primavera. Es una estación muy importante en la India, porque en primavera llegan las lluvias, tan esperadas durante el resto del seco año, que hacen crecer los campos y dan la vida a los habitantes de este precioso país. No hay que olvidar que la Índia vive básicamente de la agricultura, y que la alimentación es principalmente vegetariana. Así que esta festividad se celebra por todo lo alto. La noche anterior al Holy se encienden hogueras, donde la gente reza en círculo y se dan ofrendas al fuego. El fuego respresenta la cremación de las malas energías, y esto viene de una história mitologica demasiado larga para contar aquí. El que esté interesado en saber cosas sobre el Holy que busque en internet, que hay mucha información. Después de la noche de hogueras, la gente se despierta pronto para empezar la batalla de colores. Todo el mundo compra polvos de distintos colores para lanzar sobre los cuerpos de cualquiera que pase por la calle. Digamos que es una Tomatina de color. Pero no solo eso, sinó que la gente va armada con pistolas de agua rellenas con colores, globos rellenos con agua de color, bolsas, cubos... Todo lo que pueda contener o lanzar agua con colores es bienvenido en la fiesta del Holy. Pues yo no iba a ir desarmado, así que Niha me prestó una pistola de agua que compartí con Soham, e inflamos decenas de globos que más tarde tiramos a la cabeza de nuestros vecinos. La verdad es que fue una fiesta divertidisma. Las gente de las casas colgaba mangueras con muchos chorros de agua tipo ducha, y todo el mundo aprovechaba para lavarse un poco mientras bailaban bajo el agua. Altavoces con música a toda pastilla, gente preparando comida en la calle donde todo el mundo es bienvenido. En fin, un día de diversión para reir y jugar como niños.

Después del Holy, que acaba a mediodia, Niha nos llevó al restaurante de su amigo a comer luego nos dimos una ducha. Fuí a casa de los Pandya a despedirme, porque ya acababan mis días en Mumbai. Dhwani me acompañó a la estación de tren, y después de tanto disfrutar llegó el momento de la despedida. Como cuesta desprenderse de alguien que en poco tiempo ha llenado tu corazón por completo. Pero el viaje continúa, y nadie dijo que todo sería bonito. Así que nos tocó asumir el trago con un fuerte abrazo, algunas lagrimitas,... Pero me alegra llorar por despedirme de algo increíblemente bueno. Peor sería no haberlo conocido nunca. Dhwani, you're my little rock and roll queen... Dhanyabad.

Bueno, aquí acaba mi historia en el Sur de la India. Acabo de coger un tren dirección Jaipur para visitar el famoso Rajasthan, tierra de desiertos, camellos, maharajas, turbantes y grandes bigotes. Empiezo esta nueva ruta con la misma ilusión que el primer día, deseando encontrar la belleza de la India en un punto de vista diferente.

Un beso a todos, Os quiero.
Dhanyadab Pandya's

PD: Para que os hagáis una idea de lo diferente que es la vida en India, os he dejado una foto de una hamburguesa del Mc Donalds. En el menú no puede encontrarse nada de ternera, pero si hamburguesas vegetarianas y veganas. ¿Curioso verdad? Un alto porcentaje de la población india no come carne. Los Pandya son veganos, pero tengo que decir que la cocina vegana de la India me encanta.
















Mahabalipuram


 
Hola a todos!
 
Y después del fresquito de Hogenakkal, vuelta al infierno. Bienvenidos a Mahabalipuram, pequeñísimo pueblo de la costa Este de la India. Cogí un autobús desde un pueblito cercano a las cascadas de Honegakkal, de nombre Dharmapuri, a las 21h que me dejaba en Mahabalipuram a las 5 de la mañana. Un autobús del govierno, en el que lógicamente no pegué ojo en toda la noche. Cuando el bus me dejó en Mahabalipuram no entendí nada de lo que pasaba. Me dejó en medio de una carretera, no había gente, no había rickshaws (lo más extraño), y no había pueblo. Así que tomé una calle larga y oscura y empecé a andar. Cuando encontré un señor que abría su kioskillo me explicó que me habían dejado en la parada de bus secundária, pero que la principal estaba a 10 minutos, y con toda su buena fe, me invito a un chai calentito que me sentó de maravilla. Empecé a caminar hasta que encontré la estacion de buses principal, que se encontraba en medio del pueblo. Una vez alí andé hacia el Sud porque quería uncontrar un albergue muy baratiito a las afueras que salía en la guía. Cuando llegué al barrio donde estaba el albergue, había un montón de perros locos, que cuando te dabas la vuelta se te tiraban a morderte las piernas. Un señor que se iba a trabajar me recomendó un hotel igual de barato y más céntrico y me invitó a salir del barrio explicandome que los perros habían mordido a más de un turista. Al fin, encontré un buen alojamiento, a primera línea de mar, en medio de todas las tiendas y restaurantes. Perfecto, pero se me había quitado el sueño, ya había amanecido, así que cuando caí rendido en la cama aproveché toda la mañana y parte de la tarde para descansar. Igualmente, era mi último destino en el Sur de la India, y me quedaban 3 días libres para descansar antes de volar a Mumbai. Cuando desperté por la tarde fui a pasear a la playa, donde pude disfrutar de la vida de los pescadores, un largo paseo, y una bonita puesta de sol, pero esta vez por tierra, ya que he cambiado de costa. Y después del largo paseo, a disfrutar de la gastronomía India. Encontré un buen restaurante de pescado a primera linea de playa, donde nada más entrar había una mesa con la exposición de peces pescados en el día. Todos diferentes, todos frescos... ¡que pinta! Elegí un pescado de tamaño medio, que pintaba muy bien, y pedí que me lo preparan con una envoltura de masala y braseado en una especie de wook gigante. Estaba riquísimo y además la compañía se hizo agradable cuando conocí a Silvant, un chico francés que acababa de llegar de las Islas Andamán y se dirigía a Kerala para hacer un curso de meditación en un ashram. Estuvimos charlando sobre viajes, bebiendo cerveza, compartiendo risas,... Siempre se agradece compartir buenos momentos con otros viajeros. A las 12 de la noche, nos dimos cuenta que no había luces en la calle, todo estaba cerrado, y era hora de ir a dormir.

Al día siguiente me decidía a visitar un poco el pueblo, pero con calma, que es pequeño y tengo muchos días. Me desperté más bien tarde, desayuné con calma, hice mi primera visita para dar los buenos días al mar, y empecé a caminar en dirección al parque del pueblo. La verdad es que es lo que más me ha gustado aquí. Se trata de un parque rocoso, pero tambien con vegetación, donde hace miles de años se excavaron cuevas, templos, estatuas y monumentos a los diferentes dioses del hinduísmo. La verdad es que están muy bien conservados, y se puede perder uno la mañana viendo las diferentes tallas en roca. Entre cuevas y monumentos, se alza un enorme faro de mar, lo que indica, que alguna vez el mar cubrió todo el pueblo, ya que el parque se encuentra en el extremo más interior de Mahabalipuram. Y una de las cosas más graciosas del parque fue la bola de mantequilla, un enorme pedrusco que mantiene el equilibrio en una pendiente del parque, donde la gente descansa a su sombra y hace fotos divertidas con la extraña situación de la roca. Os dejo una foto a ver si os da la sensación de miedo que da en realidad ya que parece que vaya a salir rodando.

Por la tarde, de vuelta al pueblo, me encontré con Silvant, que me recomendó ir al terrado de su hotel, ya que iba a empezar un concierto de música en vivo. Fué divertidísimo y curioso a la vez ver como un grupo de musicos indios tocaban una mezcla entre rock, jazz, y country. Además, parece ser que toda la gente joven había asistido y conocí gente de todos los países, bueno, casi todos franceses, porque como esta zona fue en su día  parte de Francia, parece que lo mantienen como el sitio favorito para hacer turismo. También conocí a Mariano (argentino residente en Barcelona) y Oscar (de Barcelona), dos chicos muy divertidos con los que pasé el resto de mi tiempo en Mahabalipuram. Por cierto, os dejo una foto de un restaurante cuyo nombre me pareció divertido, aunque Mariano comió allí y me dijoq ue la comida era horrorosa.

Al día siguiente, mi último día, salimos de excursión los tres. Volvía a visitar el parque con ellos, y fuimos a ver los 5 rathas. Se trata de 5 enormes monumentos tallados en roca de granito. Lo que impresiona de estos monumentos es su edad y que estan tallados cada uno en una sola roca. ¿Como podían tallar algo tan grande y con tantos detalles sin equivocarse? Es lo que se pregunta todo el mundo al verlo. Además el granito no sufre demasiado la erosión, así que se mantienen muy bien.

Después fuimos a visitar el templo de la orilla, un templo esculpido a primerísima línea de mar. Se dice que es el único que se mantiene, de una cadena de templos que seguían la costa oriental de la India, y que los demás están sumergidos bajo el agua. Parece ser que el Tsunami de 2004 arrasó toda esta zona de la India, y que con su fuerza trajo a la costa piezas de los otros templos. Bueno, no os había hablado del tsunami, pero aquí se dice que destrozó el pueblo. Es por eso que la mayoría de hoteles son seminuevos. Cuando uno pasea por Mahabalipuram e imagina el pueblo cubierto por una enorme ola... Parece imposible.

Por la noche fuimos a otro concierto de música, pero esta vez en mi hotel. Cuando el concierto terminó, los músicos me permitieron tocar su guitarra, y Mariano me acompañó con la voz. La gente se quedaba sorprendida por los nuevos sonidos flamencos que llegaban de España. Les gustó mucho como cantabamos y tocabamos coniones como Noches de Bohemia, Los Chichos o Camarón. Fue divertido.

Cuando acabó el concierto, desde el terrado se escuchaba música techno en la playa. Al pensar que era una fiesta, nos dejamos guiar por nuestro oído, y para allí que fuimos. Al llegar nos encontramos con un hotel de 5 estrellas en la playa, donde se celebraba una boda de una familía de mucho dinero. Los jovenes vestían ropa occidental, todos estaban borrachísimos, y bailaban sobre una pista de baile en medio de la playa. El problema fue que había un sistema de seguridad que rodeaba la discoteca y no nos dejaban entrar. Así que decidimos bailar en la playa cerca de la fiesta, esperando que alguien nos colara. Como los seguratas eran muy estrictos y nadie podía colarnos, los invitados decidieron sacarnos bebidas y venir a bailar con nosotros. Fiesta alternativa en la playa,

Por la mañana me despierto a las 5, tomo el bus de las 6 hacia el aeropuerto. Mi avión sale de Chennai a las 8.50h y llega a Mumbai a las 10.45h, donde volveré a encontrarme con Dhwani para pasar 5 días con ella. Atrás dejo los increíbles recuerdos del Sur de la India, y después de los 5 días de kit kat en Mumbai empezaré mi ruta por el Norte. Estoy impaciente por saber como será, pero ahora toca sesión de Dhwani. Se que ella me acogerá muy bien y pasaré buenos momentos en Mumbai.

Un beso a todos. Os quiero








sábado, 3 de marzo de 2012

Hogenakkal

 Hola a todos!

Desde que dejé Munnar  no he vuelto a sentirme fresco en ninguno de los lugares que he visitado. Kochi y Kanyakumari con su calor húmedo por ser tierras costeras, Madurai y Thanjavur con su calor seco de interior. La verdad es que hay momentos del día en que uno se siente agobiado por el calor y necesita desconectar un poco. Así que siguiendo los consejos de mi amiga Dhwani, ya que Lonely Planet no dice nada sobre este lugar, decidí vistar las cataratas de hogenakkal.

Llegué de noche a Dharmapuri, lugar donde haría base para dormir antes de visitar las cascadas. Me desperté pronto por la mañana y tomé el bus hacia Hogenakkal. Cuando llegué allí me encantó lo que vi. En España tenemos las cataratas protegidas con vallas y senderos, donde podemos disfrutar de sus vistas pero no de sus aguas. En la India es completamente diferente, ya que las cataratas se convierten en un lugar de ocio donde la gente viene a desconectar, pasarlo bien y reir. Cuando llegué parecía que todo el mundo era feliz, risas, carcajadas, gente bañandose en el río, gente bañandose bajo los saltos de agua, gente jugando a lanzarse agua, grandes comilonas, gran consumo de alcohol... Entendí que me esperaba un día poco cultural pero muy divertido. Lo primero que hice fue bajar a una zona de baños bajo una fuerte cascada. Aquí había muchos hombres tomando su baño en calzoncillos, asíq ue no me lo pensé, me quité la ropa y ¡Al agua! El salto de agua caía fuerte sobre nuestros cuerpos, dandonos un masaje natural. Es como un gran Spa pero al aire libre, una maravilla. Más tarde continué por un puente para ver diferentes tipos de cascadas, y al final del camino me esperaba una torre donde por 3 rupias te dejaban ver la zona desde las alturas. Una preciosidad. Un río entre gargantas de piedra, el agua cayendo por donde encontraba un hueco, y los turistas acercandose al fin de las cascadas con pequeñas barcas de madera.

En cualquier parte del río encontrabas gente bañandose, disfrutando de la comida, riendo y jugando. Y es que parece que cuando se trata de divertirse, los indios acuden a su yo infantil, recuperando las tonterias de la niñez y dejando la verguenza a un lado, para disfrutar al maximo de su tiempo de ocio. Pude ver hombres de 40 y 50 años revolcarse por las aguas, cantando, riendo, saltando, luchando con otros hombres para ver quien tiraba a quien. Parecía una guardería de adultos. ¿Nos os parece incríble? Yo no iba a ser menos, encontré un grupo que me acogió con gran euforia, y estuvimos jugando y cantando un buen rato. Que grande es volver a sentirse niño otra vez, son esas cosas que se adquieren viajando, y que ojalá sea capaz de aplicar en mis momentos de ocio futuro. Os aseguro que sin verguenza se disfruta todo mucho más.

Las mujeres, por otra parte disfrutaban de las cascadas de forma diferente. No hay sitio bajo las cascadas para ellas, pero sí se las veía contentas jugando en las zonas poco profundas del río. Reían, se tiraban agua, jugaban con los niños... claro que siempre con el máximo cuidado para no desprenderse de ninguna de sus ropas, ya que la mujer debe ir tapada hasta para el baño en público. Fue divertido verlas en grupo, intentando cambiar sus ropas mojadas por unas secas, tapandose unas a otras. Parecía complicado hacer todo esto sin que nadie viera nada, y un grupo estalló en grandes carcajadas cuando a una de ellas por descuido se la salió un pecho. Debió sentir mucha verguenza, porque en la India es falta de respeto incluso enseñar las piernas.

Y allá voy con la experiencia más agradable de día, el masaje. Por todos lados había hombres especializados en masajes ayurvédicos que ofrecían masajes por un precio muy barato. Como ví que todos los turistas (eran turistas indios todos, yo era el único no indio) disfrutaban de los masajes pensé ¿por que no probar? y así lo hice. Pedí su acreditación profesional a un señor que me ofreció el masaje, me la mostró, y me hizo sentar en un carton sobre una roca. Fueron 30 minutos de masaje en seco, más una hora de masaje en aceite, más media hora de baño en las cascadas para quitar el aceite con unos polvos especiales, todo ellos por 5 euritos. ¿Que más se puede pedir? Sí si, el baño quiere decir que el señor te baña, te frota fuerte con los polvos para que no te lleves el aceite a casa. La verdad es que el masaje fue encantador, solo había que cerrar los ojos, escuchar el ruido de las cascadas, sentir el aceite cayendo por tu cuerpo y las manos del masajitas retorciendo cada uno de tus musculos (bueno paro ya que lo estoy describiendo tan bien que a ver si alguna se va a poner nerviosa con tanto aceite, jajaja). La verdad es que lo de retorcer musculos en algunos momentos dolía un poco, pero luego sentías el placer de haber descargado los músculos, de haber dejado la tension en esa misma roca. Me asusté un poco con la crujida de dedos, de espalda, y sobretodo con la de cuello (pense que me desnucaba), pero me tranquilizé al ver que se trataba de un profesional y que me estaba dejando como nuevo. La verdad es que me fue de maravilla, porque justo esta noche había dormido en una cama durísima, y me encontraba algo contracturado. Que bonito es que el destino te brinde lo que necesitas en el momento que lo necesitas. Gracias majo, jejeje.

Pues con todo este relax, y fresquito como una lechuga, me voy hacia mi último destino en el sur de la India, Mahabalipuram, donde cerraré mi primera etapa del viaje antes de volver a Mumbai a pasar unos días con mi amiga Dhwani para que me enseñe más cosas sobre su país y poder disfrutar el Holi con ella. Después, empezaré mi segunda etapa por el Norte del país. Pero eso, vendrá en unos días.

Cuidaros mucho. Besos. Por cierto, he actualizado la galería de fotos con un nuevo album. Allí os esperan. ¡¡¡A disfrutarlas!!!












viernes, 2 de marzo de 2012

Todo un éxito

Hola a todos!

En este post no voy a hablar de mi viaje, ni de la India. Voy a hablar de vosotros, los lectores y seguidores de este blog. Hoy me ha dado por echar un ojo a las estadísticas, porque igual que vosotros queréis saber de mi, yo quiero saber de vosotros. La verdad, es que me he emocionado. Después de poco más de un més, habéis superado las 3.000 visitas. Estoy contentísimo de poder contar con vuestra atención, y de que cada día más gente se enganche a la aventura de mochilasiatica. Como siempre he dicho este blog está hecha por y para vosotros, para que podáis saber de mi, de mi viaje y de este increíble país. Y es bonito saber que hay gente que se preocupa de seguir con periodiocidad mis pasos. Gracias a todos.

Voy a explicaros un poco las estadísticas, porque hay cosas que me han sorprendido y quizás os interese saber. En total he recibido 3.005 visitas desde que se inaguró el blog. Lo que me sorprende es la procedencia, ya que mochilasiatica se está viendo desde países que no esperaba. Aquí va una lista de los países y las visitas que recibe el blog de cada uno de ellos.

España 2.521 visitas (Éste si me lo esperaba)
Índia 165 visitas (Mis amistades aquí van en augmento
Costa Rica 83 visitas (¿Paula has sido tú sola o te han ayudado?)
Alemania 78 visitas (¿Quién me sigue desde Alemania? Escríbe, por favor)
Reino Unido 77 visitas (Agus y Ana leed más que el Alemán os ha pillado, ja ja ja)
Filipinas 26 visitas (Silvia y Carlos, un fuerte abrazo compañeros www.uncambiodeaires.com)
Rúsia 15 visitas (¿Quién me sigue desde Rúsia? Escríbe, por favor)
Estados Unidos 15 visitas (Lo mismo digo, quien me siga desde EUA que escríba)
Irlanda 8 visitas (Supongo que Laura y Jose me visitaron desde allí, si no es así, escríbeme)
México 3 visitas (Oye Wey, identificate con un comentario)

Me parece increíble que se siga este blog desde tantos países. Y para los más freaks, ¿quereis saber desde que sistema operativo se sigue el blog? Ahí va...

Un 83% desde Windows, veo que esperais a llegar a casa para leer, está bien, más relajado.
El 9% lo hacéis desde Android. Impacientes... ¿No podeis esperar a llegar a acasa?
El 3% leeis desde Ipad. ¿Alguien más a parte de Laura y Jose?
El 1% es para Macintosh y otro 1% para Iphone
Blackberry, Linux y Nokia se llevan el porcentaje más bajo con menos del 1%

Bueno, en primer lugar agradeceros el calor que me dais con vuestras visitas y comentarios. Me habeis hecho feliz con las estadísticas. En segundo lugar, quisiera pedir la identificación de quienes me visitan desde fuera de España, me han sorprendido mucho países como Alemania, Rusia, USA y México. Si no podéis escribir en Español no os preocupeis por eso, entiendo el inglés, podeis escribir en cualquier idioma, que ya haré por traducirlo. Oye, y para los españoles igual, que quiero saber quien soys.

Un beso a todos. De nuevo, GRACIAS

Thanjavur

Hola a Todos!

Hoy he visitado la ciudad de Thanjavur, antigua capital del Imperio Chola, que se encargó de difundir el hinduísmo a otro países. Lo primero que visté en esta ciudad fue el complejo palaciego y sus museos. La verdad es que me decepcionó bastante. Es un antiguo palacio muy mal conservado. Lo único interesante es visitar el museo de libros antiguos donde se pueden ver antiguos manuscritos en diferentes lenguas, entre ellas el sanscrito, antiguos libros de medicina, poesía, ciencias y letras y algunos dibujos y pinturas sobre difreentes ciudades o paisajes de la India. Además de este museo, también está el museo del Rey, que alberga objetos que pertenecieron al Imperio como armarios, herramientas o armas. También hay un museo de arte, emplazado en una enorme torre piramidal, donde se exponen esculturas de piedra y bronce, además del enorme esqueleto de una ballena. Os dejo una foto del recinto donde está el museo (no lo confundais con un templo).

Thanjavur no tiene mucho que ver, y encima la visita matutina al palacio me había dejado decepcionado, Pero todo cambió al llegar al templo de Brihadishwara, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO de forma bien merecida. Os preguntareis ¿No se cansa de ver templos? Pues no. Cada templo tiene su gracia, ninguno es igual. Hay templos muy antiguos, otros no tanto, unos en color, otros en color roca, unos que adoran unos dioses, otros a otros dioses distintos, y el nivel de pulcritud en la escultura también dependen del trabajo que se hiciera en su día y la erosión del del tiempo. Lo que más me impresionó de este templo fue su tamaño y color. Tiene la forma de cualquier templo hindú, pero con unas medidas espectaculares y un color amarillo anaranjado en la roca que lo hace especial. Fijaros en la foto lo pequeñita que se ve la gente al lado del templo, es increíble. Además se puede ver una estatua de Nandi (el toro de Siva) de 6x3 mts y de 25 tonelas de peso esculpida en una sola roca. En la paredes que rodean el templo pueden verse unas desgastadas pinturas de tema religioso. Os explico un pocosobre religión. Las deídades más importantes en la India son el Trimurti (la trinidad) que incluye a Brahma que es el creador del universo, Vishnú que es el conservador del universo y Siva es el destructor que destruye para que Brahma vuelva a construir. Lo más importante en la religión hindú es que todo está en constante cambio. Pues en estas pinturas se observa a Siva asesinando un ejército de demonios mientras Buda se cierne sobre ellos, pero no para conseguir la iluminación, ya que los demonios eran fieles de Siva a los que Buda adoptó como devotos para justificar la matanza. Bueno, pues ya sabeis un poquito más sobre religión e historias mitológicas.

Como en cada templo, y cosa que odio, hay un elefante en la entrada que bendice a los fieles con un golpe de trompa en la cabeza a cambio de un donativo. Ya os lo expliqué cuando estuve en Hampi. Si fuese un elefante no me gustaría estar todo el día de pie en el mismo lugar, dando trompazos a la gente y recogiendo el dinero con la trompa para darselo luego al dueño. A veces, la ignorancia o la devoción hacen al ser humano desprocuparse de sus esclavizantes actos sobre el reino animal, olvidandose que en muchas ocasiones hemos sido esclavos de otros seres humanos y hemos luchado por nuestra independencia. Gandhi luchó por las libertades del ser humano en la India pero ¿que pasa con los animales? Otros ejemplos de esto es el amaestramiento de cobras, loros que predicen el futuro, etc... Espero que la sociedad India pueda entender algún día que los animales no son esclavos, sinó que forman parte de la sociedad animal en la que estamos incluídos. Y que conste que esto no es una ataque contra la sociedad india, es un mensaje de paz, ya que los españoles no somos precisamente los más amantes de los animales...

Y por último, quiero hacer referencia a algo que comenté en el post de Madurai. ¿Os acordais cuando hablaba de los diferentes idiomas de la India y la importancia de la lengua tamil en la región de Tamil Nadu? Pues aquí tenéis un ejemplo de ello. Es la primera película en 3D producida en lengua Tamil. Por cierto, las producciones cinematográficas de Tamil Nadu, la mayoría con sede en Chenai, tienen nombre propio, hablamos de Kollybood. Parece que Tamil Nadu es un pequeño país dentro de la India con su propia lengua, literatura, cine, cultura... ¿No os recuerda un poco a Catalunya? No me refiero a la política, cada uno tiene sus ideas sobre este tema, me refiero a las raíces culturales de la región. Es, como dirian en inglés, AMAZING.

Y para terminar el post, y como ya me he aficionado a ello, os dejo con una bonita puesta de sol desde el templo de Brihadishwara, para demostrar que no solamente el mar ofrece buenas puestas de sol, las zonas de interior también.

Un besote y un abrazo a todos.










Madurai

Hola a todos!

Hoy estoy en Madurai, una de las ciudades más antiguas de la India (s.IV a.C.). Fue un importante enclave comercial, sobretodo de especias y punto importante de reunión de la Sangam que es la academia de poetas tamiles. Incluso comerció con la antigua Roma y sobrevivió a su caída. Se dice que es el alma de la provincia de Tamil Nadu, donde tiene gran importancia la conservacion de la lengua Tamil. Tanto en la provincia de Tamil Nadu como en Kerala es díficil encontrar gente que hable el Hindi, ya que la lengua Tamil y el Malayala tienen una fuerte importancia en estas dos regiones. Para que os hagais una idea, la India tiene 22 idiomas oficiales a parte del Inglés y el Hindi que son reconocidos como las dos lenguas oficiales para todo el país. Contando las lenguas no oficiales, se conocen unas 1.652 lenguas entre lenguas oficiales y dialectos en las diferentes regiones del país. Alucinante ¿verdad? Bueno, pues en Tamil Nadu me cuesta muchísimo entender a la gente, porque han sido reacios a aprender el inglés hasta hace muy poquito y tienen un acento muy cerrado.

Bueno, a parte de lo interesante que resulta pasear por un ciudad Tamil de pies a cabeza, ¿algo abrá que visitar no? Pues la verdad es que Madurai tiene uno de los templos más importantes de Tamil Nadu y de toda la India, el Templo de Sri  Meenakshi. Se trata de un enorme, cuando digo enorme no exagero porque es gigante, templo multicolor, con cuatro enormes puertas decoradas con montones de figuras a color de muchos dioses diferentes. En el interior del templo uno se pierde ya que es como un laberinto, donde cada pasadizo te lleva a un pequeño lugar de oración, o a una escultura de un dios específico. La pena, es que los lugares de oración de este templo son solo para hinduistas, y los extranjeros nos tenemos que conformar con pasear por el templo sin acceso a los dioses. De todas maneras, el interior merece mucho la pena. Los techos decorados con mandalas coloridos, bendiciones cada dos pasos, esculturas de Ganesha, Nandi, Siva... Una maravilla. Eso sí, como todos los templos de la India huele a pipi de murcielago.

Otra de las visitas que hice en Madurai fue la visita al palacio de Tirumalai Nayak. Se trata de un enorme palacio en ruinas, que aún conserva la puerta principal, el salón de baile y el salón principal, con esculturas de leones y makaras (criatura mitad cocodrilo mitad elefante). La verdad es que no compré el ticket para hacer fotos porque me dijeron que no merecía la pena, y buena razón tenían. Eso sí, en el interior disfruté de una colección de escrituras antiguas en piedra y algunas esculturas talladas de todo tipo de deidades. No me encantó este palacio pero le doy un aprovado bastante justito.

Bueno, a parte de tanto monumento, templo, palacio quería enseñaros algo que me llamó la atención de Madurai. Esta ciudad es uno de los pocos sitios donde se conservan los autorickshaw de propulsión humana. La verdad es que es una pena, porque se trata de personas en edad de jubilación que transportan a la gente a modo de taxi, en una especie de triciclo con un asiento trasero. Mi intención era subir en un rickshaw motorizado, pero el señor consiguió tocarme el corazón explicandome que si nadie hacía uso de su transporte, no podrían alimentar a sus familias. Hice de tripas corazón, olvidé mis valores morales y me lancé a recorrer la ciudad a través de las fuertes piernas del encantador anciano. Por supuesto no regateé el precio (que para los turistas siempre está sobreelevado) y le dejé una buena propina. Me parece que es un trabajo muy duro, pero que si es una fuente de alimento para su familia, ¿por que no?

El señor del rickshaw me llevó al museo de Ghandi. Es un precioso muse que explica la historia de la India desde la colonización, esclavización, todos los intentos de lucha por la independencia y como no, una larga explicación de la vida de Ghandi, su esposa Indira, y todo lo que hicieron por la defensa de su tierra, su gente y la libertad de su País. Para los que andeis escasos sobre la vida de Mahatma Ghandi, os recomiendo una pelicula que lleva su nombre, es algo así como una biografía que muestra la lucha pacífica, la lucha política, y como infundía Ghandi sus ideas. Por último, el museo muestra el Dhoti (falda masculina que representa las raíces del pueblo indio) que llevaba Ghandi el día que lo asesinaron den Delhi, aún manchado de sangre, además de las zapatillas que utilizó enuna de sus grandes marchas. Un museo conmovedor.

Para terminar, visitamos el mercado de las bananas. Es un mercado en el que no se vende otra cosa que bananas verdes, amarillas y rojas (sí sí rojas). No perdí más tiempo que el necesario para hacer un par de fotos de este pequeño y curioso mercado.

Siguiente destino: Thanjavur o Tanjore, como prefirais llamarlo. Un beso